MICHELLE OBAMA

MICHELLE OBAMA

LAS CLAVES DE SU ESTILO

Michelle Obama marca estilo, como Jackie Kennedy en el pasado.

Que fácil hubiera sido para Michelle Obama recurrir al modisto Oscar de la renta o la diseñadora Carolina Herrera ambos diseñadores consagrados en el mundo de la moda, pero no, Michelle apuesta por los jóvenes diseñadores de vanguardia americanos no muy conocidos, asequibles al bolsillo y lo que es más significativo, de corte multicultural, como Thakoon, Jason Wu, Toledo y Michael kors.

Así como es incondicional de J .Crew, y de Narciso Rodríguez, y de marcas más económicas como H&M y Gap.
El estilo de la primera dama de los Estados Unidos, es un estilo adaptado a un tipo de vida de esposa de mandatario de gobierno.

Es elegante pero poco ostentoso, es bastante clásico por el largo de la falda, por los brocados, y por los grandes estampados, pero tremendamente personal porque siempre le da a la ropa su propio toque individual utilizando algún broche, el collar de perlas que tanto le gusta y un cinturón negro ancho del que no se separa, que contornea su figura magníficamente.



Michelle Obama es altísima, corpulenta y de gran sonrisa, elige vivos colores porque son los que resaltan el color su piel, y escoge los vestidos ajustados sin muchas costuras y sin mangas dando protagonismo a sus brazos porque así consigue dar definición a su cuerpo, esto demuestra seguridad y fortaleza.

Usa zapato de poco tacón y en punta.

Cuando va informal tan poco descuida su imagen, escoge pantalones pitillo que resaltan sus caderas al estilo USA y muy alejado del europeo, y los pies con bailarinas, sin olvidar los jerséis de colores fuertes y ajustados.



Referente al pelo le encanta probar estilos diferentes de peinados, puntas hacia dentro, puntas hacia fuera, recogidos y flequillo ladeado. El maquillaje es sencillo, discreto y casi siempre en tonos pastel.
Hasta su llegada a la escena pública, había otra primera dama que destacaba por su elegancia, Carla Bruni, su look es años 60, al puro estilo niña buena, con zapato plano, y muchos trajecitos de Dior marcando cintura.
La pasada cumbre del G-20 ha permitido por unos días dejar en un segundo plano los temas políticos, por el interés que han despertado los trajes de las primeras damas, especialmente, los de Michelle Obama. Ella ha escogido en todo momento un vestuario cargado de moda y glamour, ha brillado con luz propia y siempre a la última, unas veces la hemos visto saludando a la Reina de Inglaterra en tonos marfil, o en tonos verdes con el matrimonio Brown y con un vestido floreado y abrigo a juego con el matrimonio Sarkozy etc.



Michelle Obama en su primer viaje como primera dama parece que todo lo ha dicho o hecho ha sido objeto de escrutinio, desde las clases aceleradas de protocolo que recibió en pleno vuelo hacia Londres, hasta el abrazo inusitado que ofreció a la reina, que causó estupor al protocolo británico.
UNA “PRIMERA DAMA” MUY SEGURA


Si algo define los primeros cien días de Michelle Obama como primera dama de Estados Unidos, es la extraordinaria seguridad en sí misma que se ha hecho evidente en sus intervenciones públicas, en la elección de su vestuario y en la interacción con personalidades nacionales y extranjeras.

Michelle Obama inyecta dinamismo, modernidad y glamour a la presidencia y da popularidad al marido.



Texto: Alicia Miralpeix.